viernes, 12 de junio de 2015

Estábamos allí

Y  estábamos allí,
la lluvia mojando los crisantemos
los días esparcidos por la tierra
sobre una tarde morada y cobriza
tu piel crepitando
entre tomates de chocolate
y tus ojos rotos
y mis camisas blancas
se cobijan en la calle del alba
el silencio de madrugada
y huellas de lo incierto
tabicando con ladrillos
sobre las ruinas
abrazados.